¿Qué es una Initial Coin Offering (ICO)?

La Initial Coin Offering (ICOs) es un instrumento de financiación alternativa sobre tecnología blockchain. Supone la emisión de unos activos digitales denominados tokens a cambio de criptomonedas (bitcoin, ethereum, etc.) y/o divisas tradicionales (dólares US, euros, francos Suizos, etc.). Podemos traducir Initial Coin Offering (ICO) literalmente como Oferta Inicial de Criptomonedas, un acrónimo que evoca la expresión Initial Public Offerings (IPO) utilizada en relación a los procesos de salida a bolsa.

Consideramos que dicho concepto es  inpreciso ya que, desde el punto de vista técnico, deberíamos de hablar en realidad de un Token Generation Event (TGE), que podemos traducir como Evento de Generación de Tokens. Efectivamente, en una Initial Coin Offering (ICO), no se ofrecen «monedas» (criptomonedas) sino tokens, unas instrumentos que comparten la naturaleza de activos digitales pero que son claramente diferentes.

Una Initial Coin Offering (ICO) plantea muchas cuestiones jurídicas que han de ser debatidas: su naturaleza jurídica, su fiscalidad, el gobierno corporativo de dichos proyectos, la resolución de disputas, el alcance de su regulación, etc. Se planten dudas sobre la incardinación de las ICOs dentro de los ordenamientos jurídicos de los diversos países que poco a poco va cristalizando en una normativa -todavía dispersa e insuficiente- que hemos visto desarrollarse a lo largo de 2018.

Tradicionalmente han sido utilizadas por start-ups pero se estima que su popularización terminará por llegar a empresas más consolidadas en cuanto exista un marco jurídico adecuado que ofrezca unas garantías mínimas.

En todo caso las ICOs están experimentando un importante crecimiento anual. Se estima que en 2016 se recaudaron US$ 240 millones de dólares, en el año 2017 la cifra superó los US$ 4,600 millones de dólares y sólo durante la primera mitad de 2018 ya se alcanzaron los US$ 6,300 millones de dólares.