¿Es verdad que Starbucks aceptará pagos en Bitcoin?

Una de las noticias que más excitación ha generado en la comunidad esta semana es el anuncio de Starbucks de aceptar pagos en Bitcoin a partir de noviembre. Starbucks está ha anunciado que está trabajando con Microsoft e Intercontinental Exchange (ICE), el operador de la Bolsa de Nueva York (NYSE), en una tecnología que permitiría pagar con Bitcoin por productos y servicios. Este proyecto, denominado Bakkt, se configura como una apuesta ambiciosa entre grandes entidades que compartirán su experiencia: ICE sus conocimientos sobre infraestructuras de mercados financieros, Microsoft su infraestructura en la nube para y Starbucks sus puntos de venta para comenzar a usar la tecnología.

La euforia desatada entre la criptocomunidad se debe a que la adopción de esta tecnología y la entrada de grandes empresas conocidas por el público general contribuirán a la popularización de las criptomonedas, a la generalización y normalización de su uso. La noticia en sí misma es positiva: tres grandes empresas están desarrollando una herramienta para permitir facilitar el uso de criptomonedas en el día a día. Una de las principales desventajas que presentan las criptomonedas para su adopción masiva por el público general es la dificultad de su uso. Todas aquellas medidas encaminadas a dar a conocer la tecnología, acercar los activos digitales al usuario medio y facilitar su uso efectivo contribuirá positivamente al desarrollo de la economía digital.

Ahora bien, antes de estallar de júbilo hay que matizar varios aspectos importantes:

  1. La elección de Bitcoin como criptomoneda aceptada (y anunciada) parece más ligado a una intención de marketing que a otra cosa. Bitcoin es la criptomoneda más extendida y más conocida pero está siendo utilizado más como un activo refugio equiparable al oro que una divisa que permita hacer pequeños pagos inmediatos por productos y servicios. En ese sentido podría tener más sentido utilizar una alternativa como Litecoin por resultar un instrumento más apropiado a esos fines.
  2. Los pagos a través de Bakkt no serán pagos directos en criptomoneda. La aplicación de monedero digital convertirá la cantidad equivalente a los BTC del usuario a dólares estadounidenses y procederá a pagar a Starbucks en USD.

Este último detalle parece irrelevante pero en realidad es de vital importancia: Starbucks como comercio no está aceptando directamente Bitcoin sino que ofrecerá una suerte de pasarela de pagos o TPV que permita la conversión de criptomonedas en moneda de curso legal. El principal argumento que esgrimen los impulsores de la iniciativa es la volatilidad de las criptomonedas. Esto supone que el comerciante está asumiendo varios riesgos adicionales: un riesgo por el tipo de cambio al que cotiza la criptomoneda, un riesgo de seguridad por tener que gestionar los monederos y un riesgo de tratamiento contable y fiscal de dichos activos.

Por otra parte, algunos comercios ya aceptan directamente pagos en Bitcoin. Un buen ejemplo es la cadena checa Alza que utiliza el servicio de Bitcoinpay. La criptocomunidad desearía avanzar a un sistema que permitiera hacer pagos directamente en criptomonedas a proveedores de productos y servicios a nivel global sin necesidad de pasar por conversión en moneda fiduciaria. Este escenario resulta poco probable a corto plazo y lo más seguro es que las autoridades, al ver que no pueden prohibir la criptomonedas, procuren integrarlas en la economía aceptando su uso pero sin riesgo de que terminen por desplazar el dinero fiat. Lo más probable es que se intente prohibir el uso directo de criptomonedas para el pago por productos y servicios como ya se ha apuntado en alguna propuesta legislativa. Técnicamente no se prohibe la tenencia y transmisión de criptomonedas pero no se restringirá su uso como moneda de curso legal.